Mi Vida Como Emigrante

¿Cómo conocer la nieve cerca de Lima? Full Day en Rajuntay

Si estás viviendo en la capital peruana, es muy probable que quieras experimentar qué se siente tocar la nieve, pero es algo imposible en la costa central. Aun así, te tengo buenas noticias: Es posible conocer la nieve cerca de Lima, y de eso es lo que te voy a hablar en este artículo, de un mágico nevado que enamora a cualquiera: El Nevado Rajuntay.

Este lugar lo pudimos conocer en tan solo un día, y aunque fue todo un reto para mi porque jamás me había tocado estar a semejante altura, en realidad resulta ser algo fantástico para quienes desean conocer la famosa nieve sin tener que hacer viajes de más de 8 horas.

Planificando un viaje singular hacia Rajuntay

Para comenzar, conocer este nevado solo toma un día si vives en Lima. Puedes hacerlo por tu cuenta tomando un bus hasta Chosica, luego otro hasta San Mateo y ya desde este pueblo hay varios taxis y minivans que te dejan cerca del Nevado.

Claramente esta primera alternativa es bastante barata, pero al hacerlo tú solo, es probable que te toque descansar primero en la noche en San Mateo y pagues estadía. Eso en total sería aproximadamente S/. 120 – S/. 130 todo el viaje, incluyendo el regreso y la estadía. Pero ojo que puede variar por la temporada y otros factores. Lo bueno en este caso es que puedes descansar tranquilo durante la noche para prepararte a caminar hacia el Nevado.

Por nuestro lado, mi novio y yo preferimos un Full Day todo pago para no tener que maquinar mucho todo el trayecto. El costo es prácticamente similar si lo hicieses por tu lado, con la diferencia de que no incluye estadía dado que estos full days comienzan desde la noche anterior. Todo lo demás está incluido, y el trayecto es directo desde Lima hasta el Nevado. En total el precio fue de S/.135. Nosotros realizamos nuestro tour con viajesmodatours porque ya les tenemos confianza y realmente son muy buenos con estos viajes.

Algunas advertencias antes de emprender tu travesía 

Por más corta que sea la travesía para conocer la nieve cerca de Lima, no puedes ignorar estas advertencias para saber si realmente estás preparado ante este reto:

  • Si vas con Full Day pago, recuerda que no será cómodo dormir, por lo que honestamente no siempre es la mejor opción, y menos si nunca has hecho algo así.
  • No puedes olvidar por nada del mundo tus pastillas para el mal de altura, ni tu mate de coca, en lo absoluto. Te harán mucha falta para poder evitar este terrible malestar.
  • Si durante el viaje sientes que te está afectando el soroche (y hablo del viaje en bus), intenta quitarte una capa de ropa y respirar profundo, porque puede que el daño te lo estés causando con exceso de ropa antes de tiempo.

  • No olvides llevar lentes y MUUUCHO bloqueador solar, porque al estar a semejante altura, si sale el sol, será fácil quemarte, por lo que proteger tu piel es esencial.
  • Estas experiencias no son para cualquiera, es preferible que tengas buena condición física y que hayas realizado trekking antes.
  • Es muy probable que conozcas la nieve en Rajuntay sin necesidad de llegar a la meta durante el invierno. Con suerte, solo bastará llegar a la primera parada en la minivan o taxi para ya experimentar con la nieve.
  • Recuerda que en este lugar no hay señal en lo absoluto ni muchos lugares para comer, por lo que lleva tus snacks necesarios pero sin exagerar. Recuerda que el exceso de peso también pasa factura en la caminata.
  • Lleva la ropa más cómoda y abrigadora posible, nada de zapatos extraños o solo un legging. En serio, te vas a morir de frío, fácil puedes llegar a -10 en la montaña. Lo mejor es ir bien abrigado.
  • No comas tan pesado desde el día anterior para que luego no te caiga mal la comida y el mal de altura -créeme, esto me pasó, y es espantoso-.

Una belleza inolvidable con nieve cerca de Lima

A pesar del espantoso tráfico de la carretera central, cuando ya estábamos emprendiendo el camino hacia las montañas quedamos enamorados. Ya desde ahí podías apreciar con detalle la nieve desde el automóvil y un hermoso paisaje rocoso con las acostumbradas montañas de la Cordillera de los Andes. Es algo que te impacta de inmediato y te deja sin palabras.

Apenas te bajas del automóvil ya notas el cambio climático, por lo que es esencial que antes de asomarte a este ambiente, ya estés al menos con tus guantes y tu bufanda, pues la brisa también puede afectarte. Si tienes suerte y hace sol, entonces usarás tus lentes y podrás presenciar aun más algunos detalles como la vegetación verde y colorida.

Conociendo la Laguna Pucacocha

Nuestra primera parada era la Laguna Pucacocha, un hermoso y tranquilo lugar para relajarse. En el trayecto puedes ver una gran cantidad de vegetación y numerosas llamas, vicuñas, caballos y ovejas, pues son parte de la fauna de este lugar. 

Caminar hasta la laguna es bastante agotador porque ya desde ahí empiezas a ascender

Desde esta laguna es que las personas deciden si continuar el trayecto cuesta arriba para ir a la montaña. Te advierto que ya caminar hasta la laguna es bastante agotador porque empiezas a ascender, y obviamente el oxígeno empieza a fallar, así que piénsalo bien antes de seguir subiendo.

Rumbo al Rajuntay

Yo soy bien terca, porque claramente ya andaba agotada en la laguna e igual continué el trayecto. No me cansé por sedentarismo o algo similar, sino porque dormí fatal. El día anterior lo tuve pesado, comí cargado y para variar dormí mal. Eso me pasó factura, por lo que les recomiendo en serio DESCANSAR y evitar cualquier daño antes de este viaje.

Luego de la laguna empiezas a subir poco a poco para ya acudir a la montaña en sí, al majestuoso Rajuntay. Claramente a esta altura el oxígeno cada vez se vuelve más difícil de obtener y empiezas a sentirte más pesado. La temperatura también empiezas a sentirla con más fuerza. De hecho, tomar una foto es toda una odisea si te quitas los guantes.

Claramente por mi agotamiento no pude llegar a la meta con mi novio. Irónicamente, siendo él asmático, estaba más dispuesto a continuar, pero yo no. Aun así, llegamos lo suficientemente alto para poder divertirnos un poco con la nieve y apreciarla al máximo.

Nos recomendaron evitar hacer muñecos y cosas similares especialmente por el frío, pues tocar mucho la nieve sin precaución te puede “quemar” la mano. Y sí, obviamente casi nadie va con los mega guantes gruesos que vemos en películas, sino con guantes delgados que no abrigan tanto.

Una nevada de despedida

Lo mejor de toda esta experiencia, para mi fue el final. Justo pocos minutos después del terrible soroche que me dio en el descenso, sentí unas pequeñas gotas frías en el rostro. Pues resultó ser una hermosa nevada que al poco tiempo se convirtió en un granizo, aunque cero letal. 

Por la altura puedes quemarte el rostro si sale el sol, así que es esencial el bloqueador solar.

En estos días es normal que haya nevadas y granizos en esta región peruana, lo cual la hace fascinante porque así puedes experimentar de manera completa la nieve. Además de tocarla y jugar un poco con ella, también puedes saber qué se siente vivir una famosa nevada.

Con esto ya toca solo volver al bus de regreso a Lima, el cual fue cubierto por el tour, obviamente. Cabe destacar que debido al tráfico de regreso, no pudimos almorzar a la hora acordada, por lo que debes estar precavido con eso. Puede pasar que no puedas comer a las horas habituales, y lo mejor en este caso es tener snacks ligeros a la mano para poder resistir bien el trayecto. Tampoco olvides tener agua, e ir bebiéndola siempre, para no tener peso de más en el bolso y al mismo tiempo hidratarte como es debido.

Recuerda que es normal que haya nevadas y granizos durante el invierno

Importante acotar

Cuando nos bajamos en un paradero para almorzar, decidimos tomar un caldo de gallina y un café. No te recomiendo almorzar pesado, porque el trayecto sigue siendo un poco pesado (muchas curvas). Si comes pesado es probable que luego te den náuseas, así que no comas nada en exceso, ve por lo ligero.

Recuerda que dependiendo del tráfico limeño puedes llegar bastante tarde. Nosotros arribamos a Lima casi a las 11:00 p.m., por lo que nos tocó devolvernos en taxi a nuestras casas. Siempre ten precaución con este tema para que luego no hayan sorpresas.

En conclusión, creo que valió cada sol este viaje. A pesar de haber sido solo un día, en realidad fue fantástico poder conocer la nieve, sobre todo cuando muchos venezolanos como yo hemos tenido desde siempre esa meta. Y si bien en Venezuela la puedes conocer en algunos lugares, no resultaba ser tan sencillo.

Mi recomendación final es que si desean de verdad conocer la nieve de esta forma, se preparen. Traten de al menos hacer un viaje anterior similar, como puede ser ir a Canta o la Cordillera de la Viuda. También caminen o ejercítense un poco unos días antes, pero sobre todo, descansen mucho antes de tomar este full day, y verán que podrán aventurarse y finalmente conocer la nieve como lo habían querido. 

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