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Desayuno con avena fácil y rápido para tu día a día

Desayunar rico y saludable es toda una misión, y además tenemos que agregar que para muchos tiene que ser algo rápido por la rutina diaria (trabajo, escuela, gimnasio, etc.), entonces como notarás, parece algo imposible lograr un desayuno balanceado (especialmente un desayuno con avena) que no nos consuma tanto tiempo.

Pero para eso les quiero decir cuál es el ingrediente que realmente vale la pena y que hace que esto se convierta en un mission accomplished: la avena. Créanme, realizar un buen desayuno con avena es muy sencillo.

Desde que decidí usarla como el elemento base para varios de mis desayunos, no tienen idea de cómo ha cambiado mi rutina para bien y cómo ahora siento que puedo disfrutar de una buena comida en la mañana sin pasar hambre y deleitándome al máximo.

¿Quieres saber cuál es la receta y el truco ideal para esta preparación? ¡Sigue leyendo!

¿Por qué la avena es tan saludable y tan importante?

Antes de que vayamos a lo práctico de este cereal, es importante que conozcas porqué es algo tan saludable y rico de comer. Para comenzar, se trata de uno de los carbohidratos más sanos que puedas tener en tu dieta diaria y por la cual, si la comes bien acorde a tus rutinas, podrás quedarte enamorado sin temor a “engordar” o a tener subidas peligrosas de colesterol.

La avena aporta una cantidad de energía esencial para el cuerpo, entre esos la vitamina E, B6 y B5, por mencionar algunos. Además, su alto contenido en fibra la hace perfecta para que tu digestión se mantenga equilibrada todo el tiempo. Pero alejándonos de todos estos tecnicismos, lo ideal de este alimento tan rico es que nos da la libertad de poder alimentarnos con los temidos carbos sin que sintamos que vamos a engordar o que nos sentiremos inflados a corto plazo.

Si le agregas cacao, tendrá un delicioso sabor a chocolate inolvidable.

Siempre satanizan los carbohidratos en todos lados, pero gracias a la ciencia, varios nutricionistas han aclarado que satanizarlos tanto y eliminarlos de tu dieta por completo no trae ningún beneficio y puede contribuir más bien a ese temido “efecto rebote” que nadie quiere.

Es por eso que ahí aparece mágicamente la avena para demostrarte que los carbos si pueden ser buenos, son necesarios para tu organismo, y además ¡pueden ser tan ricos como ese sándwich de pan dulce que tanto quieres consumir a diario (pero que no deberías)!  

Ahora sí, te prometo que podrás leer la receta que te tengo preparada en este post si lees hasta el final, pues solo quiero que entiendas bien la importancia de este alimento para tu rutina.

Con frutas todo sabe mejor

Un acompañante que le dará un delicioso sabor a tu desayuno con avena es definitivamente la fruta. Cualquier pieza de fruta servirá para que este platillo sea algo que realmente puedas saborear con gusto en las mañanas.

En mi caso, mis favoritas son la banana, la manzana, la fresa y los arándanos. Son una delicia comer estas frutas con avena, aunque claramente debes tener cuidado con las porciones para no excederte con la cantidad de azúcar.

La banana es perfecta para hacer una mezcla base, pues al usar ½ banana aplastada con avena, ya puedes comenzar a crear algo delicioso que puede resultar incluso en riquísimos hotcakes para el día a día, aunque estos requieren más tiempo y quizás sea mejor dejarlos para otra ocasión.

Si llegaste hasta aquí, déjame felicitarte porque sé que estás listo entonces para leer la receta y quisiste informarte primero sobre lo vital que es la avena en la mañana. Ahora sí, aquí te dejo el truco de magia.

Overnight Oats (estilo parfait): Un Desayuno con avena fácil y práctico

Para realizar esta receta, necesitas un envase ideal para llevar a la oficina o universidad y así poder comerlo con gusto. Si bien pueden ser de plástico, yo recomiendo los envases de vidrio porque suelen preservar mejor los alimentos.

Ahora bien, igual puedes usar un envase resistente si haces esta receta caliente. Pero por practicidad, te detallaré cuál es la que más utilizo día a día para ahorrar tiempo.

Necesitas lo siguiente:

  • ½ banana bastante madura (plátano de seda o cambur)
  • Una pieza de fruta pequeña, puede ser manzana, o 6 fresas medianas, 8 arándanos, etc.
  • ⅓ de taza de avena
  • Un poco de leche descremada o leche vegetal, aunque puede ser agua si lo deseas.
  • ¼ de taza de granola natural (sin aditivos)
  • Dos cucharadas de linaza o chía
  • Una cucharadita de mantequilla de maní natural, o mermelada de frutas natural (mientras más naturales los ingredientes, mejor)

¡Ahora viene la magia!

Para comenzar, vas a aplastar bien la media banana (por eso es importante que esté bien madura) y la vas a colocar como base en el envase. En mi caso utilizo solo media banana porque esto es lo que prefiero para endulzar y darle un poco de consistencia, aunque si deseas puedes reemplazarla por edulcorante o panela, pero es más rico con banana, a mi parecer.

desayuno-con-avena
Esta receta es ideal para llevar a la oficina

Encima de esta base vas a echar una cucharada de la linaza o chía y el ¼ de taza de avena. Lo mezclas bien y vas a ir agregando poco a poco la leche o el agua ¡SIN EXAGERAR! con 100 ml debería ser suficiente para que la mezcla quede un poco espesa.

¡Ya tienes lista tu base para el desayuno! Ahora solo déjalo reposar por unas buenas horas, o mejor aún, déjalo reposar toda la noche y verás como al rato aumentará bastante su tamaño.

Sé que al principio pareciera que fuese poco, pero créanme cuando les digo que una vez que se triplique su tamaño, notarán que si llena bastante.

Y al día siguiente…

Ahora bien, solo falta lo más rápido y sencillo de este desayuno con avena tan delicioso: Agregarle lo que desees de topping y listo.

Esta parte es la más fácil porque básicamente es a tu gusto. Te voy a dejar mi idea para que tengas una guía fácil:

Luego de la mezcla inflada, le hecho solo un poco de la granola y una parte de las frutas. Si es manzana, la agrego un poco picada. Para ahorrar más tiempo, siempre dejo desde la noche anterior las frutas listas para usar.

La mantequilla de maní es un complemento ideal

Si son fresas o arándanos, por ejemplo, solo coloco unos 3 o 4 de la mezcla bien picaditos. Luego de esto, agrego el resto de la granola y el resto de las frutas con su topping de mantequilla de maní, otra cucharadita de linaza o chía ¡Y LISTO!

Ya está listo para que cierres bien el envase y te lo lleves a donde desees. Créeme, esos toppings no te toman ni 5 minutos de hacer si tienes todo listo desde la noche anterior.

Hazlo a tu gusto

Esta receta es deliciosa y divertida porque puedes adaptarla a tu gusto ¡no tienes idea de la cantidad de variedades que puedes lograr con este desayuno! Y todos pueden ser muy saludables acorde a tus necesidades nutricionales.

Estas son algunas ideas que tengo para ti para variar con esta receta de desayuno con avena:

  • Puedes cambiar la leche por yogurt natural sin azúcar, para tener mayor aporte nutricional y una textura más espesa.
  • Puedes agregarle miel natural para que tenga un toque de dulzor delicioso y sin culpa.
  • Como ya he mencionado antes, puedes combinarla con casi cualquier fruta, pero las que le dan el sabor perfecto son: la banana, la manzana, los frutos silvestres (arándanos, moras, etc.), las fresas, las ciruelas y el mango.
  • Si le agregas una cucharada de mantequilla de maní cremosa harás todo un manjar.
  • Puedes mezclar la avena con cacao en polvo sin azúcar para darle un sabor a chocolate. Es una idea realmente deliciosa

Desde que descubrí la magia de las overnight oats no he podido parar de hacerlas, en serio son muy prácticas para desayunar saludable sin sentirse culpable y sin tener que estar más de 20 minutos en una cocina. Ahora solo te queda ir experimentando con esta preparación para deleitarte con algo riquísimo ¡Te aseguro que una vez que lo pruebes no dejarás de hacerlo!

Y como un regalo de mi parte, te dejo un video perfecto para hacer esta receta:

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